Acción, aventura, ciencia ficción y más — nuevas historias cada día
La madre que caminó hacia el neblinal
Una madre soltera abandona Lima tras el colapso del Estado y cruza los Andes con su hijo enfermo, buscando un lugar donde la tierra aún recuerde cómo curar. El exilio no es huida: es un acto de guerra contra un mundo que ya no reconoce a los suyos.
El último bautizo de San Juan de los Muertos
En un Lima postapocalíptico donde los ríos cantan con voces de ancestros y la iglesia vende bendiciones en bolsas de plástico, un sacerdote sincretista debe elegir entre salvar a su amante indígena o cumplir con la herencia colonial que exige su sangre como ofrenda para calmar los espíritus hambrientos.
El último chullo de Pachamama
Un exmilitar que se volvió narco en los 90 busca vengar la muerte de su hermana en los Andes, donde la tierra recuerda lo que el gobierno olvidó.
El último carné de la Compañía de los Andes
Un burócrata corrupto intenta robar la herencia de una mujer andina que hereda tierras que reactivan la antigua ley de la Compañía de los Andes, una entidad mágica que decide quién merece vivir en la tierra tras la guerra. La tierra no se vende. Se recuerda.
La madre que enterró el sol
En un Perú postapocalíptico donde el sol se apagó y los caudillos reinaran en las ruinas de Lima, una madre soltera cruza los Andes con su hijo para enterrar el último reloj del mundo — y con él, la memoria de la dictadura que los persigue.
El Caudillo y los Papeles que Quemaron el Río
Un caudillo que sobrevivió a la guerra se convierte en juez de los muertos en una Lima deshecha, donde el Estado ya no existe pero la burocracia sigue cobrando deudas de sangre con documentos que arden en el aire.
La deuda que cantó la tierra
Un curandero andino paga la sangre que debe al ejército con un ritual prohibido, pero cuando la tierra responde, el amor que creía muerto vuelve con los cantos de su madre.
La deuda que cantó el huayno
Una viuda andina recorre los basurales de Lima tras la caída del régimen, buscando al militar que mató a su esposo. Pero en la ciudad quemada por la inflación y los fantasmas, la sangre no se paga con balas: se paga con cantos que despiertan lo que el poder enterró.
La vieja que cantó al viento de la mina
Tras la caída de la mina de San Nicolás, los sobrevivientes viven bajo un cielo que no deja caer lluvia. Una anciana que no habla desde el ’89 camina hasta el cráter y canta una canción que nadie recuerda. Ese día, el suelo se abre y devuelve lo que la tierra se tragó.




