El cielo de Lima se nubla sin razón en 1987. Las
estrellas desaparecen, y los niños empiezan a
ver sombras de seres desconocidos entre las
paredes. La bruja de pueblo, Marisol, siente el
cambio en sus venas: algo ha roto la estructura
del mundo.
La dictadura impone toque de queda. Los soldados
patrullan las calles, buscando rebeldes. Marisol,
hija de un campesino que murió durante la guerra
civil, vive en un barrio de adobe al sur de la
ciudad. Sus poderes, heredados de su abuela,
ahora responden a una fuerza desconocida.
Un oficial de inteligencia, Alejandro, la
encuentra en una ceremonia de curación. Él no
cree en brujería, pero sus ojos muestran miedo.
Ellos comparten un beso en la oscuridad, pero el
tiempo se detiene. La ciudad se congela por tres
minutos, y cuando vuelve, los muertos caminan.
Marisol descubre que una nave alienígena ha
llegado, no para conquistar, sino para corregir
un error histórico. El mundo actual es una
versión distorsionada de un pasado donde los
indígenas no fueron exterminados. El precio es
un sacrificio ritual: una vida por cada
generación perdida.
Alejandro se convierte en su presa. El ejército
lo acusa de traición. Marisol debe elegir:
salvarlo o cumplir con el rito. El ritual
requiere sangre de un hombre que ama a una mujer
de otro mundo. El costo es la memoria de ambos.
En la plaza principal, bajo un cielo rojo,
Marisol clava un cuchillo en su propia piel. La
nave desaparece, pero el mundo no vuelve a ser
el mismo. Alejandro se desvanece, y Marisol
queda sola, con la certeza de que algo en ella
ya no pertenece a este tiempo.
La dictadura cae meses después. Nadie recuerda
el cielo rojo ni los muertos. Solo Marisol sabe
que el amor prohibido fue el único que logró
detener un futuro que nunca existió.


